Madrid tiene el restaurante más antiguo del mundo?

Eso es: el más antiguo según el Libro Guinness de los Records (y con un certificado firmado por Norris McWhirter para probarlo) y uno de los referentes de la mejor cocina tradicional en Madrid.

La revista Forbes le reservó el tercer puesto entre los 10 mejores restaurantes clásicos del mundo, a la Casa y a sus dos especialidades…

He reservado para que nos lo cuenten.

¡COMENZAMOS!

Allá por 1561, el rey Felipe II ordena el traslado de la Corte a la ciudad de Madrid. Nuestra localidad agradaba más al joven rey y a su esposa, Isabel de Valois, que Toledo o Valladolid.

Las razones de esta preferencia eran, sobre todo, de índole práctica: Madrid estaba en el centro, equidistante de los extremos peninsulares; su agua era buena y su clima agradable y sano.

La llegada de la Corte supuso para nuestra ciudad un crecimiento urbanístico espectacular y un poco caótico.

Madrid siguió creciendo, a pesar de que a la muerte de Felipe II, su sucesor Felipe III, traslada, solo temporalmente, la Corte a Valladolid.

Y es justamente en esta época (concretamente en 1590) cuando tenemos constancia de la existencia del edificio que hoy alberga Botín.

Su propietario solicitó el «Privilegio de exención de huéspedes», de cuyo documento consta acreditación. Este impuesto lo pagaban aquellos propietarios de un inmueble de más de una planta que no deseaban albergar en él a miembros de los cortejos reales que llegaban a Madrid y que no se hospedaban ni en Palacio ni en las casas de los nobles.

En 1606, la Corte vuelve a Madrid y en 1620, las calles de la zona adoptaron el nombre de los oficios que en ellas se ejercían: Ribera de Curtidores, Plaza de Herradores y…como no, Calle Cuchilleros.
Es en una de estas calles donde estableció su negocio un cocinero francés llamado Jean Botín, que llegó a Madrid junto con su esposa de origen asturiano, con la intención de trabajar para algún noble de la Corte de los Austrias.

En 1725, un sobrino de la esposa de Botín, Candido Remis, abrió una pequeña posada en la calle Cuchilleros y realizó una reforma en la planta baja del edificio, cerrando los soportales existentes.

Con la llegada del siglo XX, Botín llega a manos de sus actuales propietarios: la familia González.
Entonces, sólo la entrada y el primer piso estaban dedicados al restaurante.
Botín era solamente una pequeña empresa familiar con tan solo siete empleados, contando al matrimonio y a sus tres hijos.

El comienzo de la Guerra Civil vino a dar al traste con las ilusiones de la familia de hacer prosperar su pequeño negocio. Pero finalizada la contienda y tras la terrible posguerra, los hijos varones del matrimonio, Antonio y José, se pusieron al frente del negocio y poco a poco lo convirtieron en lo que hoy es:

 

EL RESTAURANTE BOTÍN

Se compone de cuatro plantas en las que se ha intentado conservar el ambiente de posada, que es uno de sus principales encantos.

Situado en pleno Madrid de los Austrias, Botín cuenta con un entorno privilegiado. Es por ello que se ha hecho un enorme esfuerzo para que la casa no cambie su aspecto original.

La especialidad de Botín es la cocina castellana y, más concretamente, los asados de cordero y cochinillo.

Actualmente, el negocio está regentado por la tercera generación de la familia González: Antonio, José y Carlos. Todos se esfuerzan por cumplir con la responsabilidad de que Botín siga mimando no sólo el estómago, sino también el corazón de todos sus clientes, por los menos, durante otros trescientos años más.

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