Foto: Cézaro De Luca – Europa Press

La Consejería de Sanidad de Madrid cree que «el final de la fase aguda de la sexta ola y al mismo tiempo de la pandemia ya ha llegado, aunque todavía no tenemos la certeza de una nueva variante u ola»

La Comunidad de Madrid ha presentado este martes las nuevas líneas estratégicas que se implantarán en la región ante la nueva situación epidemiológica por covid-19. El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, cree que se debe evolucionar en las rutinas de vigilancia del mismo modo que lo ha hecho el virus. «Hay que empezar de forma paulatina con la realización de pruebas con carácter general y serán los profesionales quienes las prescribirán».

Entre las líneas que ha esbozado el consejero está el relajamiento del uso de las mascarillas en interiores, «se propone un uso sólo en centros sanitarios y transporte público». Además, propone que se levante las cuarentenas a los asintomáticos, «quienes deben mantener las precauciones en los contactos, así como usar las mascarillas». Además, ponen sobre la mesa la eliminación de la distancia del 1,5 metros como medida de prevención en los centros de trabajo.

Escudero ha comentado que Madrid está preparada para dar el salto a una nueva fase de control de la pandemia. En este sentido, la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, ha expuesto que «el final de la fase aguda de la sexta ola y al mismo tiempo de la pandemia, aún sin tener la certeza de una nueva variante u ola». Del 1,6 millón de contagiados en Madrid más de 700.000 corresponden a la última onda. La gran mayoría de la población madrileña ya está protegida contra las formas graves del Covid.

El viceconsejero de Asistencia Sanitaria y Salud Pública, Antonio Zapatero, ha hecho repaso del impacto de ómicron en la sexta ola y cómo ha sido el descenso de los casos. «La variante BA.2 es un 30% del nicho ecológico, pero no supone un problema. La IA a 14 días es 108, hemos bajado a 783 pacientes y sólo un centenar están en UCI».

 

Foto: Eduardo Parra / Europa Press

Entre las líneas que ha apuntado Zapatero «la consejería quiere diferenciar paciente con covid o por covid, para poder abordar mejor la patología por la que ingresa en los hospitales. Tenemos un 87,2% de los mayores de 5 años con pauta completa. El alto nivel de vacunación ha provocado que los casos se den la mayoría leves».

«Estamos trabajando en un nuevo marco que dé paso a una nueva fase en la que no se ponga el foco en los cribados sintomáticos precoces ni tampoco a los que ingresan por otros motivos en el hospital. Debemos centrarnos en las formas graves y en las personas vulnerables (personas mayores, inmunodeprimidos, embarazadas). Es decir, emplear las pruebas desde un punto de vista clínico y bajo prescripción médica», ha explicado Andradas.

También tienen sobre la mesa nuevos planes de contingencia sanitarios en la comunidad. «No significa bajar la guardia, porque la monitorización va a seguir a través de los indicadores epidemiológicos y asistenciales. La presentación de los datos será un día a la semana. Vigilando las nuevas variantes y todo de forma precoz para poder revertir el marco estratégico, si fuera necesario», ha comentado Andradas.

Todas estas medidas serán llevadas a las reuniones que mantendrán con otras autonomías mañana y el jueves, donde se definirán el nuevo abordaje del Covid por parte de España. Se realizará una suerte de Comisión de Salud Pública y Consejo Interterritorial sucesivos. En las diferentes reuniones entre los directores de Salud Pública autonómicos y los técnicos del ministerio se elaborará una hoja de ruta que luego discutirán los consejeros de Sanidad para dar forma a un real decreto que marque la transición de pandemia a endemia.

Fuente